Estudio Bíblico de Descubrimiento
El libro de Hechos
Contenido
- Cómo funciona un Estudio Bíblico de Descubrimiento
- Cómo usar este plan
- 1Hechos 1–2 — El Espíritu viene y nace la iglesia Hechos 1 · Hechos 2
- 2Hechos 3–4 — Sanidad, valentía y la primera oposición Hechos 3 · Hechos 4
- 3Hechos 5–6 — Honestidad adentro, siervos nombrados Hechos 5 · Hechos 6
- 4Hechos 7–8 — Esteban muere, el evangelio se esparce Hechos 7 · Hechos 8
- 5Hechos 9–10 — Saulo es detenido, Cornelio es hallado Hechos 9 · Hechos 10
- 6Hechos 11–12 — Antioquía, y se abre una puerta de cárcel Hechos 11 · Hechos 12
- 7Hechos 13–14 — Enviados, y ancianos nombrados Hechos 13 · Hechos 14
- 8Hechos 15–16 — El concilio, y una puerta hacia Europa Hechos 15 · Hechos 16
- 9Hechos 17–18 — Razonando en la plaza Hechos 17 · Hechos 18
- 10Hechos 19–20 — Éfeso, y una despedida a los ancianos Hechos 19 · Hechos 20
- 11Hechos 21–22 — Arrestado en Jerusalén Hechos 21 · Hechos 22
- 12Hechos 23–24 — En juicio, y esperando Hechos 23 · Hechos 24
- 13Hechos 25–26 — Delante de reyes Hechos 25 · Hechos 26
- 14Hechos 27–28 — Naufragio, y Roma Hechos 27 · Hechos 28
Cómo funciona un Estudio Bíblico de Descubrimiento
Esta página es para quien dirige el estudio. Los demás solo necesitan el pasaje.
Un Estudio Bíblico de Descubrimiento (EBD) no tiene maestro. Quien lo dirige solo hace las preguntas; la Biblia enseña. Por eso es tan sencillo que cualquiera puede dirigirlo: sin título, sin capacitación, sin materiales y sin dinero.
Comer, digerir, crecer
- Comer la PalabraLea el pasaje en voz alta, léalo otra vez, y después cierre la Biblia y pida que alguien lo cuente con sus propias palabras. Leer es el bocado, releer es masticar, contarlo es tragar. Si el grupo no lo puede contar, léanlo una vez más antes de seguir.
- DigerirTrabajen las cuatro preguntas. Aquí el pasaje se vuelve fe y obediencia — respondiendo por lo que el texto dice, no por lo que alguien ya sabía.
- CrecerEl crecimiento es la parte de Dios, no la suya. Uno planta, otro riega, pero Dios da el crecimiento (1 Corintios 3:6–7). Haga el ciclo con fidelidad y déjele a Él el crecer.
Las cuatro preguntas
Responda por lo que el pasaje dice — quédese en el texto.
- ¿Qué me enseña este pasaje sobre Dios?
- ¿Qué me enseña sobre las personas — y sobre mí?
- ¿Qué voy a obedecer esta semana? (un paso concreto, con un día)
- ¿A quién se lo voy a contar?
Cómo es una reunión
- Mirar atrás¿Por qué está agradecido? ¿Qué le está costando? ¿Cómo obedeció lo que encontramos la vez pasada, y a quién se lo contó? Oren brevemente unos por otros.
- Mirar arribaLeer, releer, contar de nuevo — y después las cuatro preguntas.
- Mirar adelanteCada persona dice en voz alta un compromiso concreto —una frase que empieza con «Voy a…»— y nombra a alguien a quien se lo va a contar. La próxima vez, el grupo pregunta por las dos cosas. Preguntar es lo que convierte una conversación en obediencia.
La única regla: no enseñe
En el momento en que usted empieza a explicar, el grupo deja de descubrir. Si alguien dice algo que no está en el pasaje, no lo corrija — pregunte, con cariño: «¿dónde ve eso en el pasaje?», y deje que lo busque. El texto y el grupo se corrigen solos. Esta es la regla que permite que alguien que ha estado en dos estudios dirija el tercero.
De cuatro a quince personas. Como una hora, una vez por semana. No hace falta nada más.
Cómo usar este plan
Para quién es
- Grupos establecidos de discípulos comprometidos — no nuevos creyentes. Cada estudio abarca dos capítulos completos — las lecturas más largas de todos estos planes. Un grupo ya debe tener los hábitos del EBD — leer, recontar, las cuatro preguntas (¿qué nos muestra esto de Dios? ¿de las personas? ¿qué voy a obedecer esta semana? ¿a quién se lo voy a contar?), un compromiso (lo único concreto que cada uno va a hacer esta semana) — y, de preferencia, un libro completo como Marcos ya recorrido antes de emprender Hechos.
- La meta sigue siendo la fe, no el conocimiento. Hechos no es un curso de historia de la iglesia. Resiste la tentación del comentario, los mapas y los datos de trasfondo. La misma pregunta sencilla guía cada estudio: ¿qué nos está mostrando Dios, y qué vamos a obedecer? Deja que el grupo descubra la multiplicación de la iglesia en el texto en vez de enseñársela.
Cómo usarlo
- Dos capítulos por estudio, al estilo EBD. Lean los dos capítulos (en voz alta, por secciones, si ayuda), recuéntenlos con sus propias palabras, y luego trabajen las cuatro preguntas. Con tanto texto, está bien que el recuento siga los movimientos principales de los dos capítulos y no cada detalle.
- Que las preguntas adicionales sirvan, no dirijan. Los apoyos de cada estudio bajo las cuatro preguntas señalan un hilo que atraviesa los dos capítulos. Si el grupo descubre otro hilo, sigan al grupo — los apoyos son una ayuda, nunca la agenda.
- Terminen cada estudio en obediencia. Un compromiso honesto y una persona a quien contarle — la misma disciplina de todos los demás planes. Las lecturas largas nunca son excusa para saltarse la respuesta.
- Al ritmo del grupo, no del calendario. Un estudio por semana termina Hechos en unos tres meses y medio. Deténganse donde el texto se abra — especialmente el envío de los capítulos 13–14 y la despedida del capítulo 20 — y nunca apresuren lo que el grupo está descubriendo.
- Facilita, no enseñes. Con más texto sobre la mesa crece la tentación de dar cátedra. Sigue preguntando: “¿Dónde ven eso en estos capítulos?” No les mastiques la comida.