Estudio Bíblico de Descubrimiento

La historia completa: de la creación a Jesús

Contenido

  • Cómo funciona un Estudio Bíblico de Descubrimiento

Creación

  1. Semana 1 Génesis 1:1-31 · Juan 1:1-14

Caída

  1. Semana 2 Génesis 3:1-24 · Romanos 3:9-20

Redención

  1. Semana 3La promesa de Dios a Abram y por medio de él Génesis 12:1-5 · Génesis 15:1-6 · Gálatas 3:6-9
  2. Semana 4La promesa de la Pascua Éxodo 12:21-30 · 1 Corintios 5:7
  3. Semana 5El sistema de sacrificios Levítico 4:1-35 · Hebreos 9:11-10:14
  4. Semana 6Pacto con David 2 Samuel 7:8-16 · Hechos 13:16-41
  5. Semana 7Ovejas y pastor Ezequiel 34:11-31 · Juan 10:2-14
  6. Semana 8Jesús, portador de buenas noticias Isaías 61:1-9 · Lucas 4:16-22
  7. Semana 9Isaías anticipa la promesa venidera Isaías 53
  8. Semana 10Jesús cumple la promesa Lucas 23:26-49
  9. Semana 11Jesús cumple la promesa (parte 2) Juan 20:1-18

Restauración

  1. Semana 12La tarea Mateo 28:16-20 · Hechos 1:8
  2. Semana 13El Espíritu Santo Juan 14:15-21 · Hechos 2:1-41
  3. Semana 14Nuestra identidad como embajadores 2 Corintios 5:17-21
  4. Semana 15El cumplimiento de todas las cosas Apocalipsis 21:1-8

Cómo funciona un Estudio Bíblico de Descubrimiento

Esta página es para quien dirige el estudio. Los demás solo necesitan el pasaje.

Un Estudio Bíblico de Descubrimiento (EBD) no tiene maestro. Quien lo dirige solo hace las preguntas; la Biblia enseña. Por eso es tan sencillo que cualquiera puede dirigirlo: sin título, sin capacitación, sin materiales y sin dinero.

Comer, digerir, crecer

  1. Comer la PalabraLea el pasaje en voz alta, léalo otra vez, y después cierre la Biblia y pida que alguien lo cuente con sus propias palabras. Leer es el bocado, releer es masticar, contarlo es tragar. Si el grupo no lo puede contar, léanlo una vez más antes de seguir.
  2. DigerirTrabajen las cuatro preguntas. Aquí el pasaje se vuelve fe y obediencia — respondiendo por lo que el texto dice, no por lo que alguien ya sabía.
  3. CrecerEl crecimiento es la parte de Dios, no la suya. Uno planta, otro riega, pero Dios da el crecimiento (1 Corintios 3:6–7). Haga el ciclo con fidelidad y déjele a Él el crecer.

Las cuatro preguntas

Responda por lo que el pasaje dice — quédese en el texto.

  1. ¿Qué me enseña este pasaje sobre Dios?
  2. ¿Qué me enseña sobre las personas — y sobre mí?
  3. ¿Qué voy a obedecer esta semana? (un paso concreto, con un día)
  4. ¿A quién se lo voy a contar?

Cómo es una reunión

  • Mirar atrás¿Por qué está agradecido? ¿Qué le está costando? ¿Cómo obedeció lo que encontramos la vez pasada, y a quién se lo contó? Oren brevemente unos por otros.
  • Mirar arribaLeer, releer, contar de nuevo — y después las cuatro preguntas.
  • Mirar adelanteCada persona dice en voz alta un compromiso concreto —una frase que empieza con «Voy a…»— y nombra a alguien a quien se lo va a contar. La próxima vez, el grupo pregunta por las dos cosas. Preguntar es lo que convierte una conversación en obediencia.

La única regla: no enseñe

En el momento en que usted empieza a explicar, el grupo deja de descubrir. Si alguien dice algo que no está en el pasaje, no lo corrija — pregunte, con cariño: «¿dónde ve eso en el pasaje?», y deje que lo busque. El texto y el grupo se corrigen solos. Esta es la regla que permite que alguien que ha estado en dos estudios dirija el tercero.

De cuatro a quince personas. Como una hora, una vez por semana. No hace falta nada más.