Estudio Bíblico de Descubrimiento

Mayordomos de la tierra

Contenido

  • Cómo funciona un Estudio Bíblico de Descubrimiento
  1. 1De Jehová es la tierra Salmo 24:1-2
  2. 2Plantas que dan su semilla Génesis 1:11-13
  3. 3Hechos para señorear la tierra Génesis 1:26-31
  4. 4Para que la labrara y la guardase Génesis 2:8-9,15
  5. 5Espinos y sudor Génesis 3:16-19
  6. 6Dios alimenta todo lo que hizo Salmo 104:10-32
  7. 7Las aves y los lirios Mateo 6:25-34
  8. 8El labrador diligente Proverbios 12:10-11 · Proverbios 24:30-34 · Proverbios 27:23-27
  9. 9La semilla crece sola Marcos 4:26-29
  10. 10Él da el poder Deuteronomio 8:10-14,17-18
  11. 11Aunque la higuera no florezca Levítico 26:3-5,9-13 · Habacuc 3:17-19
  12. 12La creación espera Romanos 8:18-21
  13. 13La vid y el labrador Juan 15:1-8
  14. 14Cristo reconcilia todas las cosas Colosenses 1:15-20

Cómo funciona un Estudio Bíblico de Descubrimiento

Esta página es para quien dirige el estudio. Los demás solo necesitan el pasaje.

Un Estudio Bíblico de Descubrimiento (EBD) no tiene maestro. Quien lo dirige solo hace las preguntas; la Biblia enseña. Por eso es tan sencillo que cualquiera puede dirigirlo: sin título, sin capacitación, sin materiales y sin dinero.

Comer, digerir, crecer

  1. Comer la PalabraLea el pasaje en voz alta, léalo otra vez, y después cierre la Biblia y pida que alguien lo cuente con sus propias palabras. Leer es el bocado, releer es masticar, contarlo es tragar. Si el grupo no lo puede contar, léanlo una vez más antes de seguir.
  2. DigerirTrabajen las cuatro preguntas. Aquí el pasaje se vuelve fe y obediencia — respondiendo por lo que el texto dice, no por lo que alguien ya sabía.
  3. CrecerEl crecimiento es la parte de Dios, no la suya. Uno planta, otro riega, pero Dios da el crecimiento (1 Corintios 3:6–7). Haga el ciclo con fidelidad y déjele a Él el crecer.

Las cuatro preguntas

Responda por lo que el pasaje dice — quédese en el texto.

  1. ¿Qué me enseña este pasaje sobre Dios?
  2. ¿Qué me enseña sobre las personas — y sobre mí, mi trabajo y mi tierra?
  3. ¿Qué voy a obedecer esta semana, en mi casa y en mi tierra? (un paso concreto, con un día)
  4. ¿A quién se lo voy a contar?

Cómo es una reunión

  • Mirar atrás¿Por qué está agradecido? ¿Qué le está costando? ¿Cómo obedeció lo que encontramos la vez pasada, y a quién se lo contó? Oren brevemente unos por otros.
  • Mirar arribaLeer, releer, contar de nuevo — y después las cuatro preguntas.
  • Mirar adelanteCada persona dice en voz alta un compromiso concreto —una frase que empieza con «Voy a…»— y nombra a alguien a quien se lo va a contar. La próxima vez, el grupo pregunta por las dos cosas. Preguntar es lo que convierte una conversación en obediencia.

La única regla: no enseñe

En el momento en que usted empieza a explicar, el grupo deja de descubrir. Si alguien dice algo que no está en el pasaje, no lo corrija — pregunte, con cariño: «¿dónde ve eso en el pasaje?», y deje que lo busque. El texto y el grupo se corrigen solos. Esta es la regla que permite que alguien que ha estado en dos estudios dirija el tercero.

De cuatro a quince personas. Como una hora, una vez por semana. No hace falta nada más.